El único bono que paga por tiempo y no por depósito
Por eso mismo es el más fácil de sobrevalorar. Lo que se anuncia es una escalera de niveles con nombres. El producto es un tipo de cambio, y la mayoría de los jugadores nunca ve ese número.
Todo sistema de puntos se reduce a dos cifras: cuántos puntos da una unidad apostada y cuántos puntos cuesta una unidad de bono. Multiplicadas, dan la tasa real.
Un par habitual: 1 punto por cada 10 apostados, 100 puntos = 1 de bono. Son 1.000 de volumen por 1 de bono: un reembolso del 0,1 % frente a una ventaja de la casa del 4 %. Por cada 1 que devuelve el programa, los juegos se quedaron 40.
Un buen programa paga entre 0,5 % y 1 %. Uno generoso llega al 1,5 % en los niveles altos. Por debajo del 0,25 % es decoración, y los nombres de nivel no indican en cuál de esos casos está.
Qué cambian realmente los niveles
- La propia tasa. Los niveles altos acumulan más puntos por apuesta, a menudo el doble arriba. Es la única ventaja de nivel con un número detrás.
- Los límites de retiro. Un tope mensual que pasa de 5.000 a 50.000 importa más a un jugador serio que cualquier bono de la escalera.
- La prioridad de proceso. Cobro el mismo día en lugar de 48 horas. Vale algo, aunque es difícil de verificar por adelantado.
- Un gestor personal. Alguien que responde y ofrece bonos a medida y —esta es la parte que conviene vigilar— anima a seguir jugando cuando usted ya había parado.
- Premios y viajes. El escalón de menor valor por unidad de volumen y el más publicitado.
Cinco preguntas para el soporte
- ¿Cuántos puntos da una unidad apostada y cuentan todos los juegos igual?
- ¿Cuántos puntos cuesta una unidad de bono?
- ¿Caducan los puntos y cuándo?
- ¿Qué nivel cambia mi límite de retiro y a qué cifra?
- ¿El bono convertido lleva rollover?
Con dos respuestas ya tiene el tipo de cambio; las otras tres evitan sorpresas. Si el soporte esquiva la pregunta 1 o la 2, eso ya es una respuesta.